Llevé ortodoncia y mis dientes se han vuelto a mover, ¿qué opciones tengo?
Terminar un tratamiento de ortodoncia suele ser un momento especialmente satisfactorio; finalmente los dientes están alineados, la mordida ha mejorado y la sonrisa presenta el aspecto que se había planificado. Sin embargo, algunas personas descubren, años después, que sus dientes han comenzado a desplazarse de nuevo.
Si notas que tus dientes se han vuelto a mover es importante saber que esto no significa necesariamente que la ortodoncia haya fracasado. La posición dental puede cambiar a lo largo de la vida por diferentes motivos y, dependiendo del grado de desplazamiento, existen distintas alternativas para recuperar la alineación.
En nuestra Clínica Dental Claris, en el centro de Barcelona, estudiamos cada caso de forma individualizada para identificar qué ha provocado esos movimientos y valorar si es necesario realizar un nuevo tratamiento de ortodoncia o si existen otras opciones más adecuadas.
Contenido
Mis dientes se han vuelto a mover tras la ortodoncia
Una de las ideas más extendidas es que, una vez finalizada la ortodoncia, los dientes deberían permanecer exactamente en la misma posición durante toda la vida. Sin embargo, la realidad es que la boca es una estructura dinámica que experimenta cambios constantes.
Durante el tratamiento de ortodoncia, los dientes se desplazan mediante fuerzas controladas que provocan una remodelación del hueso y de los tejidos que los rodean. Una vez alcanzada la posición deseada, estas estructuras necesitan adaptarse progresivamente a la nueva situación.
En determinados pacientes existe una tendencia a recuperar parte de la posición anterior, un fenómeno conocido como recidiva ortodóncica.
No obstante, este no es el único motivo por el que pueden aparecer desplazamientos.
Con el paso de los años también se producen cambios naturales en la dentición, pequeñas modificaciones en los contactos entre dientes y alteraciones relacionadas con la función de la boca.
Por eso, cuando un paciente viene a la consulta porque sus dientes se han desalineado, el primer paso consiste en comprender qué está ocurriendo y no asumir automáticamente que se trata de una recaída del tratamiento anterior.
El papel de los retenedores en la estabilidad dental
Los retenedores dentales desempeñan una función fundamental después de finalizar la ortodoncia. Su objetivo es mantener los dientes en la posición conseguida y reducir el riesgo de desplazamientos posteriores.
Cuando un paciente deja de utilizarlos antes de lo recomendado, existe una mayor probabilidad de que aparezcan pequeños movimientos, especialmente durante los primeros meses tras terminar el tratamiento.
Sin embargo, no todos los casos de dientes movidos después de ortodoncia se deben a una falta de retención. Incluso pacientes que han seguido correctamente las indicaciones de su ortodoncista pueden experimentar determinados cambios con el paso de los años.
Además, los retenedores también pueden deteriorarse, perder adaptación o despegarse parcialmente sin que el paciente lo perciba inmediatamente.
Por eso, durante la valoración resulta importante revisar tanto la situación actual de los dientes como el sistema de retención utilizado.

¿Cómo saber si los dientes se han desplazado demasiado?
No todos los movimientos dentales tienen la misma importancia; en algunos pacientes aparecen pequeñas irregularidades que apenas afectan a la estética y que no modifican significativamente la mordida.
En otros casos, el desplazamiento es más evidente y puede provocar apiñamiento dental, apertura de espacios o cambios en la relación entre los dientes superiores e inferiores.
Una señal relativamente habitual es descubrir que un retenedor removible ya no encaja correctamente.
También puede ocurrir que determinados dientes hayan comenzado a girarse, que los incisivos inferiores se superpongan ligeramente, o que aparezcan contactos diferentes al cerrar la boca.
Estos cambios justifican una revisión, aunque no necesariamente implican que deba repetirse todo el tratamiento. Lo importante es que podamos valorar su magnitud, su evolución y las posibles consecuencias funcionales.
Antes de una nueva ortodoncia: realizamos un diagnóstico
Cuando una persona descubre que sus dientes se han vuelto a mover, es comprensible que quiera recuperar cuanto antes la sonrisa que tenía al finalizar su primer tratamiento. Sin embargo, no siempre es recomendable comenzar directamente una nueva ortodoncia.
Primero debemos estudiar la posición actual de los dientes, la mordida, el estado de las encías y los tejidos de soporte. También resulta útil conocer cómo fue el tratamiento anterior, cuánto tiempo ha transcurrido desde su finalización y qué tipo de retención se utilizó.
Las fotografías clínicas, los registros digitales y las pruebas diagnósticas nos permiten determinar qué movimientos se han producido y cuál es la mejor manera de abordarlos.
Esta evaluación también ayuda a distinguir una recidiva ortodóncica de otras situaciones que pueden provocar desplazamientos, como determinados problemas periodontales.
Cuando existe una pérdida de soporte dental relacionada con la periodontitis, el abordaje es diferente y requiere controlar primero la enfermedad de las encías.
¿Es necesario repetir todo el tratamiento de ortodoncia?
Cuando los desplazamientos son pequeños y la mordida continúa siendo adecuada, puede ser posible realizar una corrección limitada, centrada únicamente en determinados movimientos dentales.
En cambio, cuando existe un apiñamiento importante, se han abierto espacios significativos o la mordida ha cambiado de manera considerable, puede ser necesario plantear un tratamiento más completo.
Debemos valorar qué sistema resulta más adecuado según las características del paciente, el tipo de movimientos realizados y los factores que pueden favorecer nuevos desplazamientos.
En algunos casos empleamos retenedores removibles; en otros, retenedores fijos o una combinación de ambos.
Además, conviene recordar que la estabilidad dental necesita seguimiento a largo plazo. Los dientes pueden experimentar cambios durante toda la vida, por lo que la retención suele requerir un mantenimiento prolongado.
Recupera tu sonrisa más deseada
Si llevaste ortodoncia hace años y ahora notas que tus dientes se han vuelto a mover, no significa necesariamente que debas repetir todo el tratamiento. Los desplazamientos pueden aparecer por diferentes motivos y su corrección dependerá del grado de desalineación, del estado de las encías, de la mordida y de las características de cada paciente.
En Clínica Dental Claris, realizamos un diagnóstico personalizado para identificar el origen de estos cambios y valorar las alternativas disponibles en tu tratamiento de ortodoncia.
Ven a conocernos en nuestras clínicas dentales en el Eixample y en San Cugat; nos encontrarás en la Plaça Francesc Macià, 8-9 (teléfono 626 507 740) y en la calle Pau Claris, 95, 1º2ª (teléfono 618 74 61 92). También, nos encontrarás en Sant Cugat del Vallés, en la Avinguda de Rius i Taulet, 2, 1º2ª (teléfono 601 63 98 20).
Puedes llamar al teléfono 93 317 14 69 y atenderemos tu consulta.









Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!